El Libro de Génesis en el capitulo 1, verso 29, establece el primer concepto de dieta, el cual debemos seguir a cabalidad. La buena nutrición es la antesala de la mejor salud.
Las enfermedades de este tiempo más comunes llegan como consecuencia de nuestra mala alimentación: artritis, diabetes, hipertensión, cáncer, alergias...
Deuteronomio 8:3 declara que, "no solo de pan vivirá el hombre".
Las Escrituras, en el Libro de Números, proporcionan el listado de animales que podemos incluir en nuestra dieta y los que no. Entre estos últimos esta el Cerdo.
La triquinosis es un parásito que habita muchas veces en el cerdo y no se muere con el fuego, lo que abre la posibilidad de adquirirlo y proceda alojarse en el Cerebro. De igual manera, no debemos ingerir langosta, camarones, cangrejo, pulpo ya que recogen la basura del mar y son ricos en colesterol.
Por estatuto perpetuo estableció Dios que ninguna grosura, es decir alimentos fritos, ni sangre podemos comer.
Cuando no había médicos, Dios mantuvo su pueblo sano con la alimentación correcta. Decídete a obedecer al Señor, en la forma en que te alimentas. No olvides que debes cuidar al templo del Espíritu, que es tu cuerpo.
APORTE: Escrito por: Dr. Wilfredo Mañon (Nutricionista Evangélico), tomado de: (El Boletín#125 Enero del 2012 de la Iglesia Buenas Nuevas Rep. Dom.)




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada